“Al buen vino”: donde historia y presente se llevan bien. Una cerveza. Una mesa enorme donde reunir amigos. Marc es sibarita y amante de las pequeñas cosas. Marc es diseño, aún sin saberlo. Marc es sencillo pero con un toque de color. Marc es mediterráneo.
Queríamos una casa donde la luz llegara a todos los rincones. Abrimos estancias hacia este objetivo y jugamos con la materialidad: el pino y el color terracota nos evocan ese frescor mediterráneo que tanto recuerda a Marc.
En “Al buen vino” , la premisa fue diseñar para vivir sin complicaciones. Por eso, el primer gran gesto fue un apeo estructural que permitió convertir la cocina en el centro social. Construimos una isla como nexo, perfecta para cocinar y atender invitados a la vez.



















